Taoísmo
El cubo que se mantiene inmóvil hace girar la rueda
El Tao Te Ching regresa una y otra vez a una física contraintuitiva: el centro vacío de la rueda es lo que hace útil la rueda; el valle permanece bajo y por lo tanto se llena; el bloque sin tallar rechaza el cincel y por lo tanto contiene todas las formas posibles. Preguntar si veinte años del mismo peso representa logro o estancamiento es confundir el agitar con el movimiento. El Tao no recompensa al hombre que corre más rápido a través del desierto — recompensa al que sabe dónde está el agua y cuándo estar quieto. La quietud y la rendición se sienten idénticas desde fuera del cuerpo. Esa confusión es precisamente por qué esta pregunta llega a las 2 a.m., presionando en el esternón, exigiendo una respuesta que las horas diurnas se niegan a dar.
“¿Tienes la paciencia de esperar hasta que tu barro se asiente y el agua sea clara?”
— Tao Te Ching, Capítulo 15 (traducción de Stephen Mitchell)