Absurdismo
Detente o continúa — asúmelo de cualquier forma.
Camus nunca prometió que detenerse se sentiría como alivio. El héroe absurdo no disuelve rituales porque se han vuelto sin sentido — todo siempre fue sin sentido — sino porque el único movimiento que es genuinamente humano es el hecho con los ojos abiertos. Puedes hacer esta fiesta de nuevo. Misma playlist, misma sala que se adelgaza, mismo dolor en el pecho alrededor de las once cuando te das cuenta de que la reunión ya no reúne. Esa es una opción real, no una capitulación ante el hábito. O puedes detenerte — no porque algo terminó sin ti, sino porque lo terminaste tú, deliberadamente, en pleno conocimiento de que el universo no confirmará ni llorará la decisión. El cierre nunca fue algo que te sucediera. Siempre fue algo que tenías que realizar, como una pequeña ceremonia privada, en la ausencia de cualquier testigo que le importe.
“Hay que imaginarse a Sísifo feliz.”
— Albert Camus, El mito de Sísifo